Editorial: Fujimori extraditado

La histórica decisión de la Segunda Sala de la Corte Suprema de Chile concediendo la extradición de Fujimori por siete graves delitos que involucran casos de lesa humanidad y de corrupción constituye un gran éxito para todos aquellos que creemos en la democracia y la vigencia irrestricta de los derechos ciudadanos y humanos.

Este caso ha sido muy controversial como lo demuestra el hecho de que en una primera instancia, el ex presidente Alberto Fujimori lograra una decisión no sólo opuesta a la extradición sino hasta cierto punto exculpatoria por el juez Orlando Álvarez. Por otra parte, varios de los casos por lo que la Corte Suprema concedió la extradición y otros pedidos rechazados, lo fueron en decisiones divididas al interior de ese instancia judicial. Esto demuestra que al interior de la propia justicia chilena hay opiniones divididas sobre cómo juzgar los delitos de lesa humanidad, sobre todo cuando son cometidos por las cabezas de gobiernos ya sea democráticos como autoritarios. (No obstante, las decisiones sobre los casos Barrios Altos y la Cantuta, fueron unánimes.)

Es posible, por tanto, que en el Poder Judicial peruano también se presenten este tipo de tensiones al momento de juzgar los delitos por los que se acusa a Alberto Fujimori. Es por ello un gran reto para la justicia peruana el juzgar de una manera imparcial al ex mandatario; sobre todo porque ese poder del Estado fue intervenido y controlado por el régimen fujimorista durante la década pasada. En consecuencia –y como lo sugieren algunos hechos y decisiones judiciales en casos de corrupción durante su gobierno–, hay personas o sectores en el Poder Judicial del Perú que podrían favorecer la impunidad en este caso. Es por ello que ese poder del Estado tiene la gran oportunidad de mostrar su independencia y resistir las presiones externas e internas, como lo ha hecho la propia Corte Suprema de Chile en su histórico fallo.

Desde un punto de vista político, a Alberto Fujimori no se le está juzgando por los éxitos de su gobierno, tales como la captura de Abimael Guzmán y la liberación de los rehenes en la casa del embajador japonés; éxitos que fueron logrados por instituciones como dependencias de la Policía Nacional y de las Fuerzas Armadas. A Fujimori se le está juzgando por crímenes totalmente injustificados a un grupo de heladeros (Barrios Altos) y estudiantes y profesores universitarios (La Cantuta), aparte de actos de corrupción cometidos durante su mandato.

Desde un punto de vista jurídico estos graves hechos deben merecer una sanción ejemplar, la cual no debe ser influenciadas por consideraciones políticas ni de ninguna otra índole como no sea el respeto a los principios básicos del derecho y la justicia. Asimismo, deben de servir de ejemplo para aquellos gobernantes, políticos y autoridades que creen que pueden actuar impunemente, minando el Estado de derecho en beneficio propio y cometiendo crímenes y delitos derivados de un uso abusivo del poder. La justicia tarda pero llega y, en el caso de Alberto Fujimori, se ha sentado un precedente histórico en Latinoamérica en materia de judicialización de violaciones a los derechos humanos cometidos desde los más altos niveles del Estado.

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3 comentarios en “Editorial: Fujimori extraditado

  1. ojala q la justicia del peru se pesente ante el destino de fujimori ya q hizo muchas maldades como cosas buenas pero debe ser juzgado por lo q hizo yo oy una niña de 15 años y esa es mi opinion.

  2. creo q fuji se paso q es eso deestar escapando puxa q mal tioi eso no se hace abu me recuerdas a mi tia de consti creo que son de la misma promo no?

    ssisisi tu nora oviedo de alayza alias: tia de consti

  3. bueno no se pasara con el Peru, ahora que estamos sin el ser humano sin el presidente que sacudio al Peru combatiendo a los terroristas, ahora todos los militares estan siendo juzgado cuando se enfrenta a quien sin compasion los mata y nadies los juzga, con este presidente en la actualidad el terrorismo esta avanzando y mas hagan golpe de Estado.
    como nuestro ex presidente ya nos nos puede apoyar slo se que este peru se vendra mas sangre que derramar como los años del 80 al 90, ahora que hara alan nuestro presidente no creo nada porque el tambien esta con ellos los terroristas, si alguien esta ciego de todo esto nosotros mismos la juzticia estamos a favor de que el Peru no se encuentre en paz si no lleno de lagrimas y mas derrames de sangre como los militares estan ahora combatiendo en el VRAE.

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