Censura a la italiana

Leo en el Blog del Morsa un post sobre la censura que preparaba el gobierno italiano sobre los bloggers de ese país, no es un bluff pues un tal Ricardo Franco Levi, subsecretario del presidente Romano Prodi, se había encargado de escribir una ley que de facto censuraba el libre albedrío de los blogs, esa ley había sido aprobada por el consejo de ministros e iba camino de ser debatida en el Parlamento. Del artículo 7 de la ley de marras se entendía que las webs y weblogs:

  • Deberán registrarse como empresas editoriales.
  • Un periodista colegiado deberá asumir el papel de director responsable de todo lo que se publique.
  • Los contenidos difamatorios se pagarán con multas e incluso penas de cárcel según el caso.
  • Estarán obligados a pagar impuestos, independientemente de que el blog tenga o no ánimo de lucro.

Al toque busqué la opinión de Beppe Grillo, referente indiscutido de blogosfera en la tierra de Pasolini, el Grillo decía que de ser necesario movería su blog a tierras democráticas si la ley se aprobaba. Lo cierto es que este intento de censura que saltó a luz hace dos semanas, recibió una andanada de críticas dentro y fuera del país, una respuesta suficientemente potente para hacer que el gobierno retroceda en su intento, tal como lo señala 20 minutos.es:

La gran presión mediática y la opinión pública han forzado al gobierno italiano a echar para atrás el borrador de un proyecto de ley que pretendía controlar los blogs, que fue aprobada en el Consejo de Ministros por unanimidad y estaba pendiente de la aprobación del Parlamento.

El subsecretario Ricardo Franco Levi, promotor de la ley, ha asegurado que los blogueros ya no estarán obligados a registrarse, según publica el diario La Repubblica.

“Propongo tomar en consideración un párrafo adicional al artículo 7. Es una propuesta que se combinaría de forma conjunta con el resto de la ley”

Por último dos reflexiones: ¿Será este un intento aislado por controlar el caudal de información y opinión que a diario sacan los blogs? ¿Podemos decir que el problema ya pasó? Francamente creo que no, pues para los gobiernos, corporaciones y otros círculos de poder, va convirtiéndose en un severo dolor de cabeza esto de que un ciudadano comun y corriente saque al aire su opinión sin las presiones de un medio establecido. Si era tan fácil cuando habían medios controlables y con “amigos” al mando (Para nuestro país léase: Crousillat, Schutz, Vera, Wolfenson, Calmell y un largo etcétera)

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