Policía estuvo confraternizando con pobladores moqueguanos antes del enfrentamiento

Un total fracaso resultó la estrategia policial para resolver la toma de carreteras en Moquegua. La huelga regional se desbordó, a pesar de que horas antes los pobladores convivieron con los efectivos de manera pacífica a fin de sobrellevar la medida de lucha.

Durante casi una semana de bloqueo de la carretera, las relaciones entre la Policía Nacional y la población fueron cordiales. En la noche, sin embargo, los custodios empezaron a prepararse para el desalojo de las vías con los resultados conocidos. Hasta ahora no se sabe bien quién fue el responsable de dar la orden del desalojo.

Es evidente que no hubo un buen planeamiento y que la Policía terminó humillada por la población y obligada a pedir perdón. Por su parte, el ministro del Interior, Luis Alva Castro, debe una explicación al país, ya que es su responsabilidad mantener el orden público sin afectar los legítimos derechos de la ciudadanía.

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