Río Huallaga recibe relaves mineros, basura e insumos químicos del narcotráfico
El caudaloso río Huallaga, que recorre cuatro regiones del país y alimenta con sus aguas y recursos hidrobiológicos a miles de pobladores de la selva, sufre de un alto grado de contaminación por diversos factores, todos derivados de la actividad del hombre.
Fuentes del Ministerio de Energía y Minas señalan que en la cuenca del río Huallaga se desarrollan nueve campamentos mineros, ubicados principalmente en Pasco y Ambo, cuyas actividades se concentran en la extracción de zinc y del peligroso plomo. Tales operaciones mineras generan drenajes ácidos, lixiviados de relaves, desmonte y otras mineralizaciones expuestas de sulfatos.
Se ha estimado que sus cuencas reciben diariamente un total de 170 toneladas de ácido, afectando la vida marina y la pureza de sus aguas. Las mafias del tráfico de drogas también perjudican el equilibrio natural del río Huallaga. Insumos químicos, en cantidades incalculables, utilizados para procesar la hoja de coca y elaborar PBC son echados a sus aguas, especialmente en la zona del valle del Monzón. La PNP no maneja cifras exactas, pero el daño se puede observar en los pueblos ribereños, cuyos habitantes presentan cantidades anormales de plomo en la sangre, de acuerdo con investigaciones del Ministerio de Salud.









