Una vez más, Río Blanco

La empresa minera Río Blanco Copper S.A. sostiene que, desde el inicio de sus actividades, ha implementado una política de transparencia informativa y acercamiento a las comunidades campesinas. Su política de responsabilidad social incluye, según ellos, mantener una relación transparente con los pobladores en las zonas en las que las tareas de exploración de cobre están en marcha, además del cuidado del medio ambiente.

Durante tres años Majaz, ahora Río Blanco, exploró el yacimiento del mismo nombre, deforestó dos hectáreas de bosque primario, construyó 70 plataformas y pozos de exploración, con profundidades de 100 a 600 metros, abrió dos túneles de 350 metros cada uno, seis kilómetros de acceso y levantó dos campamentos. Ello agudizó el clima de violencia contra las comunidades de Segunda y Cajas y de Yanta, en las que se asienta su proyecto. También se generaron diversos conflictos entre los mismos pobladores de las comunidades en mención, dado que la mayoría de ellos, no estaban de acuerdo con la presencia de esta empresa, cuya documentación no era del todo transparente.

Entonces, no es la primera vez que Río Blanco Cooper S.A., incurre en falta, ya que anteriormente no respetó el derecho de participación ciudadana, al emprender las labores de exploración amparada en una licencia social irregular. Luego, la compañía dio una ubicación geográfica equivocada en su solicitud pública de evaluación ambiental y solicitó el trámite para un área ubicada en el distrito de Huarmaca, que no existe, ya que debió señalar los distritos de Carmen de la Frontera, Pacaipampa y Ayabaca. Además, los expedientes de evaluación ambiental nunca existieron y, por tanto, la población comunera no conoció el proyecto y tampoco pudo formular observaciones.

La empresa ha lanzado un comunicado que indica que “Río Blanco” cuenta con permisos legales válidos para el uso de terrenos superficiales en las comunidades campesinas de Segunda y Cajas y de Yanta, ubicadas en las provincias de Huancabamba y Ayabaca en la Región Piura.

Sin embargo, para la congresista Marisol Espinoza, “los permisos que exhibe la empresa minera Río Blanco no son válidamente otorgados porque no tuvieron el voto de los dos tercios de los miembros de las respectivas comunidades”.

Por su parte, Marco Antonio Carrasco Castillo, consejero regional por Huancabamba, insiste en que se debe restablecer urgentemente la Mesa de Diálogo y que esta empresa debería postergar su proyecto, puesto que la paz social de la zona está en juego.

Finalmente, el problema social que se ha generado con la presencia de esta empresa hace que la población aquilate un total rechazo ante el proyecto Río Blanco, la cual siente que está en juego la vida de cientos de personas y además su hábitat, sólo recordemos los lamentables sucesos ocurridos en Cajamarca con la minera Yanacocha. Por más inversión que haya en la zona, con un problema social jamás habrá desarrollo.

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Un comentario en “Una vez más, Río Blanco

  1. por mi parte doy mi opininion de esta enpresa estafadora que trara solo de utilizar a las personas campesinas yo soy uno que fui trabajador me utilizo dos años y medio para luego dejarme enla calle sin arreglo trabajo siendo despojado de mi comunidad haora estoy ehn la calle lo que iso aserme tener problemas con todos mis hermanos campecinos y no estoy de acuerdo con sus inrresponasblidades que tiene

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