Luz que pagas, luz que se apaga

apagonLa energía eléctrica es una necesidad vital. Sin embargo, hoy los peruanos sufrimos intempestivos cortes de fluido eléctrico, y aunque las altas instancias gubernamentales han tratado de negarlo, lo cierto es que el racionamiento es un hecho en la capital. Es decir, Lima, Callao y algunas regiones podrían sufrir estas interrupciones como antaño, con la diferencia de que esta vez el motivo sería la escasez de lluvias en la sierra y la falta de combustible (gas y diesel) para los generadores térmicos de las empresas proveedoras, que actualmente ya presentan una falta de energía en sus niveladores. Un ejemplo se dio hace unos días, cuando más de 100 mil hogares de 13 distritos de Lima Metropolitana tuvieron un corte en el servicio. Al respecto, la empresa Luz del Sur explicó en un comunicado que se debió por una orden del Comité de Operación Económica del Sistema, debido una falla técnica que produjo un déficit de generación, por lo que pidieron a los usuarios comprensión y paciencia.

Preocupado, el titular de Energía y Minas, Juan Valvidia, aseguró que existen varios proyectos de plantas eléctricas que permitirán garantizar la demanda del servicio en los próximos años y que se buscan mayores inversiones en el sector de la energía. Pidió a los medios no “alterar a la población” con informaciones sobre un “aparente” racionamiento, y aseguró que el gobierno viene coordinando con las empresas eléctricas temas claves para evitar cortes del servicio público cuando se presente algún problema. Sin embargo, el presidente Alan García intentó justificar el trance señalando que los cortes son generados por la “crisis de crecimiento” del país. Es decir, las empresas generadoras no se darían abasto para atender la demanda de energía que, según el gobierno, creció 13% en lo que va del 2008, lapso en el que faltó una política preventiva.

Existe una serie de contradicciones al momento de informar a la ciudadanía. Por un lado, el gobierno afirma que la población viene aumentando, y por otra, funcionarios de las empresas generadoras de energía sostienen que sólo fue una falla técnica. El punto es que Lima, Callao y parte del interior del país sufren restricciones de esta fuente de poder. A propósito, ¿qué fue del gas de Camisea? Con su exigencia y uso, se supliría la carencia de luz y a la vez reduciría sus elevados costos de consumo.

Foto: Cañete en la Red

Mira estas noticias relacionadas:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.