Entrevista al antropólogo Javier Torres sobre los conflictos sociales y la tirantez con el Gobierno Central

Hace unos días hicimos una nota con Javier Torres, antropólogo de la Asociación Civil Servicios Educativos Rurales (SER), en la que explicaba los recientes roces con la población de Canchis y en general sobre los conflictos sociales que se presentan en distintas zonas del país. Aquí publicamos el diálogo en su integridad.

Juan José Beteta: ¿Cómo ha sido la evolución del conflicto acá en Canchis? ¿Cómo es la situación actual respecto a los planteamientos, los grupos que se están sentando a la mesa?

Javier Torres: Lo primero es que como en otras situaciones, como ha ocurrido también en Andahuaylas, hay una primera agenda de lucha, una primera plataforma en la cual se plantean puntos de carácter nacional, regional y local.

Sin embargo, con el transcurrir de los días, fueron catorce días hasta la reunión que tuvieron con Yehude Simon, al no ser atendidos otros sectores que se van sumando a esta paralización, van incorporando nuevas demandas con lo cual, de un pliego original de unas diez demandas, se convierte en un pliego de dieciocho, diecinueve puntos. Entonces ese es un primer punto. Y lo segundo es que se da la negociación y se llegan a estos acuerdos, pero no se logra tener un acuerdo global y por tanto se suspende la negociación.

JJB: Estamos en una etapa de tregua.

JT: Claro, en una etapa de tregua que se plantea el comité de lucha de la provincia de Canchis, porque también hay una presión desde algunos sectores de la población para bajar un poco la tensión, luego de una reunión en la cual no se logra un acuerdo por posiciones, a mi entender, un tanto intransigentes del sector movilizado. Creo que hay un tema, como el tema de las concesiones mineras que sí se pueden revisar, todo se puede revisar, pero es muy difícil que el Gobierno pueda en un acta señalar y acordar que va a suspender las concesiones, que ha sido uno de los temas que impidió el acuerdo. Entonces, ¿en qué se llega al acuerdo normalmente? Igual que en Andahuaylas, en los puntos más locales, algunos pedidos de obras, en cosas que hay que ajustar en términos de algunos funcionarios que no hacen bien su trabajo. Pero creo yo que el tema central en Canchis es en relación al impacto que la central hidroeléctrica Salca Pucara va a tener para la zona. Esa es como la preocupación central y, creo yo, que lo que moviliza y da inicio a la movilización.

JJB: ¿Esta central está afectando, va a tener algún impacto? ¿Es necesario hacer un estudio de impacto ambiental?

JT: Ahí hay un tema que hay que señalar que ocurre siempre con los estudios de impacto ambiental. En los estudios que se han realizado en la zona o en otras zonas, la gente no cree lo que dicen los estudios, o sea hay mucha desconfianza porque conocemos la manera en que se hace, a través de contrataciones por las empresas o por el gobierno, que es el principal interesado en hacer la inversión, entonces normalmente los estudios de impacto ambiental no muestran si va a haber impacto o no. Es cierto, además, que las comunidades de altura, las más directamente afectadas ya habían llegado a acuerdos sobre el tema, hace bastante tiempo.

Sin embargo, la gran preocupación está en la zona baja, en la zona del valle por la disponibilidad o no de agua que van a tener cuando se construya la central y ahí un problema adicional es que éste es un conflicto que no nació hace quince días. Al inicio de la gestión de Simon, justamente una de sus primeras acciones fue atender y llegar a una serie de acuerdos con las comunidades de la zona, las organizaciones que están nuevamente movilizadas, y al parecer esos acuerdos no se cumplieron. Entonces se junta preocupación natural por el impacto que pueda tener un proyecto tanto a nivel ambiental, como social, con el incumplimiento de acuerdos que se toman desde el gobierno y que no se cumplen, o se cumplen a medias, o se postergan.

JJB: ¿Qué es lo que se viene en las negociaciones?

JT: Lo que yo creo es que el gran tema en la negociación ahora. Primero, creo yo, que el sector movilizado, el sector de lucha va a tener que bajar algunas de sus demandas, es decir, la plataforma le pone una valla bastante alta a Yehude Simon y a cualquier otro ministro que venga. Hay reivindicaciones, como de las concesiones, que no se puede decir que se cancelen, incluso un sector del gobierno ha dicho que se puede revisar. Pero por otro lado, se pide también convocatoria de Asamblea Constituyente, vacancia, renuncia del presidente de la República, o también se pide, a nivel local, que el alcalde sea destituido, vacado, eso no lo puede resolver el primer ministro. Hay procedimientos que hay que cumplir, entonces este tipo de posiciones son los que han impedido que se llegue al acuerdo pero, creo yo también, que hay una desconfianza general de la gente a que lo que se acuerde sea cumplido porque tienen el precedente de esta acta anterior y donde se firma el acta, se avanza en algunos acuerdos y después se desentiendes las autoridades sobre el asunto.

Entonces, a mí me parece que la asociación es bastante compleja, bastante delicada, y habría que ver qué cosa más puede plantearle el gobierno también a los movilizados, pero, creo yo, que hay temas en los que no van a poder ceder, porque el gobierno tiene mucha presiones de los sectores empresariales que van a decirle, bueno ya bastante has claudicado, en la lógica de ellos, al decir que se van a revisar una serie de leyes en el acta de Andahuaylas. Cuando uno revisa las demandas en el acta de Sicuani, algunas son muy parecidas a las de Andahuaylas, derogación de los decretos legislativos, varios del paquete que todavía queda pendiente y que es cuestionado por muchas organizaciones, también está el tema de la ley del agua, que es un tema muy preocupante y que ha generado un gran debate y está el tema de la ley de la carrera magisterial, esos temas están también en la otra plataforma.

El gobierno qué ha hecho, ha dicho bueno, vamos a revisar la norma, va a haber una comisión, entonces es probable que esta mesa de trabajo que se acaba de crear por decreto supremo para Apurímac, Ayacucho y Huancavelica, si no me equivoco, se extienda a las otras regiones. Pero no necesariamente eso va a implicar que haya un cambio, entonces el problema es que se puede llegar a un acuerdo en los próximos días, se podría llegar a un acuerdo, pero el tema es qué posibilidades reales de cumplimiento de algunos de estos acuerdos, sobre todo en el tema legislativo, se pueden dar realmente, entonces la preocupación es que esto, se van acumulando las demandas, se van embalsando, se resuelven algunas pequeñas, en términos de obras que se pueden hacer, pero la gran preocupación no está resuelta, que es lo que te señalaba al principio, lo que ha movilizado principalmente a la gente es el tema de la Central y en el sector urbano es este malestar de un sector de la población hacia el alcalde Velásquez.

Hay otras preocupaciones que sí me parecen importantes destacar y que son muy válidas, por ejemplo el tema de la emergencia en relación a los camélidos sudamericanos, en este momento uno de los sectores más afectados por la crisis económica internacional es el sector alpaquero, esa demanda no esta al inicio en la plataforma luego se incorporó porque las comunidades de altura lo han planteado. Entonces eso sí lo tiene que atender el gobierno ya. Entonces como te digo es bien amplia la plataforma y, creo yo, que las partes van a tener que ceder y el sector más radical va a tener que ceder porque sino, si el bloqueo continúa mucho tiempo, tú tienes dos posibilidades, se desgasta la movilización, y por eso creo que se hizo el levantamiento, esta tregua, porque se desgasta después de quince días una ciudad como Sicuani, desconectarse, una ciudad tan comercial como Sicuani desconectarse de Cusco y de otras regiones con las que está articulada le genera un gran impacto y la gente del campo tampoco puede resistir mucho tiempo. Entonces yo creo que ahí va a haber, va a tener que haber un retroceso en términos de estas demandas máximas y éstas que después volverán a aparecer, eso sin duda.

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Un comentario en “Entrevista al antropólogo Javier Torres sobre los conflictos sociales y la tirantez con el Gobierno Central

  1. lei su version sobre el conflicto que puno busca con moquegua esta muy desubicado el antropologo , sufre de ceguera como la del gobierno aprista, ubiquese señor consultor pasto grande es de moquegua y fue cosntruida con recusrsos del estado y ud no debe propiciar a que la dinamiten los aimaras

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