El fracaso de “Agua para Todos”

2006

2008

99.9%

Acceso a agua potable por cualquier modalidad

71.9%

71.3%

Igual

Acceso a agua potable sólo a través de la red pública

68.9%

68.4%

Igual

Acceso a agua potable a través de la red pública a domicilio

62.3%

60.6%

Reducción

La definición de “Agua para todos” puede ser variada; pudiendo entenderse como acceso a agua potable por cualquier modalidad, es decir por red pública o por camiones cisterna. También puede ser más restrictiva, y entenderse como acceso sólo a través de la red pública, ya sea dentro del domicilio o fuera de él. Y finalmente la definición ideal que consiste en el acceso a agua potable a través de la red pública dentro del domicilio.

De esta primera tabla, se puede deducir con certeza estadística de 99.9% que el programa “Agua para Todos” no ha incrementado la cobertura de acceso a agua potable bajo cualquier definición, y que mas bien en términos del acceso domiciliario a agua potable, éste se ha reducido con un margen de error de 1 en 1000. En otras palabras, la promesa electoral de acceso universal de agua potable no ha mostrado mejoras de ninguna índole.

Pero esta situación nacional de deterioro entre 2006 y 2008, del acceso domiciliario de agua potable no es homogénea. En algunas regiones efectivamente hay mayor acceso, en otras el acceso no ha cambiado, y en otras hay un menor acceso; como se puede ver en la tabla adjunta.

Únicamente tres regiones (Ayacucho, Lambayeque, y Piura) han tenido un incremento de la cobertura de agua potable domiciliaria, mientras que el triple de regiones (Apurimac, Ica, Junín, La Libertad, Pasco, Puno, San Martín, Tacna y Ucayali) han tenido una reducción del acceso domiciliario de agua potable. Mientras que en las trece restantes no se ha presentado variación.

En este caso es posible ver como el acceso a agua potable es más desigual en 2008 respecto al 2006, porque mientras la cobertura se incrementó en unas regiones, se redujo en muchas otras.

Región

2006

2008

99.9%

Lima y Callao

83.7%

82.6%

Igual

Amazonas

34.0%

35.7%

Igual

Ancash

66.9%

68.0%

Igual

Apurimac

55.6%

44.3%

Reducción

Arequipa

73.9%

71.0%

Igual

Ayacucho

41.6%

57.9%

Incremento

Cajamarca

50.3%

52.8%

Igual

Cuzco

47.4%

48.1%

Igual

Huancavelica

26.2%

25.5%

Igual

Huánuco

27.5%

24.7%

Igual

Ica

83.4%

77.8%

Reducción

Junín

57.1%

53.0%

Reducción

La Libertad

68.5%

58.2%

Reducción

Lambayeque

66.8%

73.7%

Incremento

Lima Provincias

54.8%

50.5%

Igual

Loreto

30.5%

27.7%

Igual

Madre de Dios

30.8%

40.4%

Igual

Moquegua

86.7%

85.5%

Igual

Pasco

28.1%

21.0%

Reducción

Piura

50.9%

64.3%

Incremento

Puno

35.1%

27.0%

Reducción

San Martín

60.4%

44.1%

Reducción

Tacna

85.5%

75.9%

Reducción

Tumbes

65.0%

65.9%

Igual

Ucayali

47.8%

25.2%

Reducción

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Un comentario en “El fracaso de “Agua para Todos”

  1. Sr. Matuk: Y el crecimiento poblacional también está tomándose en cuenta aquí? Porque si uno mide sobre la cobertura en base a la población del año presente, estas serían las cifras, el tema es si usted está tomando como año base poblacional el 2006, y sobre eso contrastar…
    De lo contrario, nunca podríamos superar la velocidad de crecimiento poblacional (eso lo saben todos); es decir, el presupuesto y la ejecución de obras va a velocidad de 2 años por obra terminada (y esto es una realidad en cualquier parte del país y ejecución por cualquier Entidad, no sólo el mencionado Programa); por lo que los frutos podrían verse posteriormente al presente Gobierno, con toda probabilidad, recién en el 2011 se van a ver los efectos, todos sabemos que la población crece geométricamente en las grandes ciudades y arítméticamente en la zona rural, debido a la migración de la población en su mayoría a la Costa (que, para variar, no tiene recursos hídricos suficientes… eso será también culpa del Estado?).
    Para mí el problema no va tanto con la cobertura porque la mayoría de autoridades viene pidiendo mejoramientos y ampliaciones, es decir, la cobertura en la mayor parte de los casos ya existe, es sólo que la mala administración de los servicios hace que se deterioren a tal punto que es mejor reconstruirlos que mejorarlos, esto hace gastar recursos al Estado que bien pueden emplearse para atender otras zonas más necesitadas.

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