Protegen especies amenazadas en Tingo María

Ubicado en Tingo María, en la provincia huanuqueña de Leoncio Prado, el centro de rescate Mundo Natural es el primero de su tipo en el Perú, lo que lo convierte desde su creación, en el año 2003, en un espacio que contribuye a fortalecer -en sus tres hectáreas- la conservación de especies animales amenazadas en esta parte de la selva peruana. Su responsable, el ingeniero Hugo Ramírez Acasio, destacó la importancia de tener este tipo de espacios para preservar a las especies amenazadas y en peligro de extinción, como el oso de anteojos, animal que ya no se observa con facilidad en su habitad natural.

El Mundo Natural cuenta con 9 ambientes que están diferenciados por las especies que habitan en cada recinto: el de las aves, donde se encuentran los loros, guacamayos, pihuichos entre otras especies de aves amazónicas; el recinto Cotomonos (Alouatta seniculus), en donde se encuentran los monos del mismo nombre y la Isla de los Monos Choros; y otros recintos. Finalmente, Ramírez Acasio manifestó que, actualmente, en el centro de rescate alumnos de la Universidad Nacional Agraria de la Selva, UNAS, vienen desarrollando investigaciones relacionadas con el comportamiento de las especies, su alimentación, comportamiento y controles diarios.

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2 comentarios en “Protegen especies amenazadas en Tingo María

  1. Estas noticias son de aplaudir, y se debe crear sociedades bien estructuradas en nuestra Selva, para que protejan la vida, etc., de todas estas criaturas. La Selva de Tingo María, el Amazonas, etc., «no es producto de una necesidad cualquiera, de un destino ciego o del azar […]. Procede de la voluntad libre de Dios que ha querido hacer participar a las criaturas de su ser, de su sabiduría y de su bondad». Todo lo que existe pertenece a Dios, que lo ha confiado a los hombres, pero no para que dispongan arbitrariamente(sin inteligencia, sin razón) de ello.
    Por el contrario, cuando el hombre, en vez de desempeñar su papel de colaborador de Dios, lo suplanta, termina provocando la rebelión de la naturaleza, «más bien tiranizada que gobernada por él». Así, pues, el “Tingales”, etc., tiene el deber de ejercer un gobierno responsable sobre la creación, protegiéndola y cultivándola, y así pronto darán buenos frutos y abundancia

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