Drogadictos y prostitutas se apoderan de casa de nonagenario en Tacna

Teodoro Salas, vive en el 147 de la calle Ramón Copaja. Debe tener unos 90 años y dice que su hijo Luis Salas vive en Estados Unidos. También dice no haber querido irse con él. Pero mejor lo hubiera hecho ya que, por las condiciones en las que vive, en cualquier lugar estaría mejor que en esta vivienda que se ha visto convertida, como manifiestan los vecinos, en refugio de elementos de mal vivir. Ahora es un centro de micro comercialización de estupefacientes y escenario de tristes escenas donde, cada noche, drogas y prostitución son lugares comunes.

La Policía Nacional y el Ministerio Público acudieron a esta humilde casa, cuando en horas de la mañana empezara a incendiarse. Uno de los inquilinos de Teodoro Salas habría sido causante del hecho. El señor Salas reconoce que le alquila una habitación a una pareja que discute constantemente, pero poco puede hacer ante este problema. Permanece en su habitación saturada de enseres y suciedad. Aparentemente, una bolsa de pan que le pide a un vecino le alcanzara para sobrevivir el día a día. Apenas puede distinguir entre las monedas que saca del bolsillo.

Qué triste condena puede estar pagando este anciano abandonado, presa de los peligros que lo rodean en una precaria vivienda de la que entran y salen mal vivientes sin que él pueda darse cuenta. Los vecinos de la junta vecinal Bacigalupo Costas, están dispuestos incluso asumir los gastos que genere el traslado de Teodoro Salas a una institución especializada. Lo único que piden al Ministerio Público y las autoridades, es que se cierre esta casa que se ha convertido en un peligro para los vecinos y escolares de la Institución Educativa Jorge Martorell, que transitan diariamente por esta casa tomada por la delincuencia.

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