Alemania ofrece ejemplo de cómo tratar temas de memoria y derechos humanos


Continuando con nuestro informe sobre trabajo de la memoria y derechos humanos, el ejemplo alemán. Esta vez abordamos la necesidad de educar al respecto desde las escuelas, a fin de lograr un pensamiento crítico. En el caso peruano, urge enfrentar la violencia política que vivimos para que situaciones similares no se repitan.

La memoria histórica como misión y los derechos humanos son parte de un trabajo que Alemania desarrolla poco a poco pero desde las escuelas. Esa es precisamente parte de la labor de la Fundación para la Investigación de la Dictadura del PSUA, que incide sobre todo en el valor de la libertad pero desde un punto de vista crítico. “Para nosotros el fundamento es la RDA fue una dictadura comunista y tratamos de demostrarlo con voces contrarios que dicen que no fue una dictadura. La tarea para los jóvenes es comparar los argumentos y esperamos que al final ellos concuerden con nosotros, pero si no lo hacen no podemos hacer nada”, explica Anna Kaminsky, Directora de la citada Fundación.

En Alemania, las encuestas revelan que al menos 20% de los entrevistados señalan que la vida en el régimen comunista fue mejor y muchas interpretaciones son alarmantes. Pero es importante resaltar que 80% no piensa así. No obstante, se persiste en el trabajo para revalorar – desde las escuelas – lo que significa la democracia y qué beneficios trae ello. Una rápida encuesta permitió saber que algunos estudiantes alemanes sí manejan el concepto, pero otros no.

En el caso peruano, el conocimiento sobre dictadura y democracia es más grave. En las escuelas no se educa sobre ello y menos sobre hechos que han marcado la historia peruana, como por ejemplo el conflicto armado interno.

“Hemos vivido una época tremenda. Han desaparecido más de quince mil personas en este país y hay familiares que siguen treinta años después buscando a sus seres queridos. La sociedad civil les ha dado la espalda en muchas ocasiones, así que nos parece importante llamar la atención sobre eso”, señala la fotógrafa Morgana Vargas Llosa.

Precisamente, sobre la violencia política en el Perú, autoridades del Gobierno se opusieron a la creación de un Museo de la Memoria, pese a que Alemania donó el dinero para su construcción. Educar sobre la memoria es un reto pendiente. El Museo de la Memoria ya está en marcha y era necesario.

Sobre el tema Fernando Carvallo, director del proyecto Museo de la Memoria señala que “es el momento que atraviesa nuestro país, hay una demanda particularmente fuerte que es explicar algo que se ha distorsionado, escamoteado, silenciado a los jóvenes que es por qué nos hemos entrematado de la manera como lo hemos hecho. Hay algo que es inevitablemente fuerte como interpelación a los jóvenes que es: nos hemos matado más durante los años ochenta que a lo largo de todas nuestras guerras de la historia republicana. El no explicar eso es grave”.

La memoria en nuestro país lamentablemente es frágil, pero lo es aún más aquella que se vincula a la violación de los derechos humanos. Este es un tema que no se toca en las escuelas. El ejemplo alemán es clave para el desarrollo de una verdadera política de recuperación de la memoria en Perú.

“En ese sentido, Alemania ha jugado un papel fundamental y es un país que muestra que confrontar la verdad de lo que ha hecho… que respaldó al régimen totalitario es mejor que ocultarlo a las nuevas generaciones. Por eso es que la sociedad alemana de hoy es mucho más democrática”, sentenció carvallo.

Debemos tener en cuenta que recordar no significa solo volver al dolor, sino analizar y aprender de lo sucedido. Ello debe ir de la mano con el acceso a justicia y servicios básicos, derechos que les han sido y siguen siendo ajenos a las poblaciones que fueron víctimas de la violencia política en Perú.

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