Transgénicos: ¿Por qué es necesaria la moratoria?

Una vez más, el Partido Aprista realiza una maniobra en contra de los intereses nacionales. Luego de que el Poder Ejecutivo observara un proyecto de ley que establece una moratoria para el ingreso de semillas transgénicas por un periodo de 10 años, y cuando ya se habían reunido las firmas para iniciar un nuevo debate en el Congreso, 9 congresistas del APRA retiraron sus rúbricas de la solicitud y con ello anularon el debate. De esta forma, se tendrá que esperar que el próximo Congreso inicie un nuevo debate al respecto. ¿Por qué es necesaria una ley de moratoria para el ingreso de semillas transgénicas? ¿Qué intereses están en juego?

En un infodiario anterior señalamos que aún existen dudas sobre la repercusión de los transgénicos en la salud humana. Si bien la OMS ha advertido que los alimentos disponibles en el mercado internacional no presentarían riesgos para la salud, también ha llamado la atención sobre los efectos de un desplazamiento de genes modificados a cultivos silvestres, los que podrían dispersarse sin control sobre la producción orgánica. Este es un peligro latente en el caso peruano, dada su mega diversidad.

En setiembre de 2009, al descubrirse la siembra de maíz transgénico en el norte chico, el Ministro del Ambiente, Antonio Brack, señaló que estos cultivos podrían contaminar el maíz morado, el maíz gigante del Urubamba y el maíz choclero de la sierra central, afectando la producción de exportación. Entonces, si las cosas no pintaban bien, ¿por qué se insiste en el ingreso de semillas transgénicas? Uno de los principales argumentos utilizados para justificar la introducción de estas semillas es que aumentarían los rendimientos de la producción. Sin embargo, según el especialista agrario, Fernando Eguren, una serie de estudios académicos sobre soja y maíz en Estados Unidos ha concluido que el aumento del rendimiento productivo se debió al mejoramiento de prácticas agrícolas y de técnicas de hibridación y no al uso de semillas transgénicas.

Por otro lado, Nancy Matos, especialista en Agronegocios de la ESAN, advierte que el uso de las semillas transgénicas creará una dependencia del agricultor en el aprovisionamiento de las mismas. “El gran riesgo es que los agricultores peruanos, con poca o nula capacidad de negociación, terminen dependiendo de las empresas proveedoras de semillas transgénicas y si luego decidieran volver atrás ya habrán alterado su ecosistema y quizás nunca puedan volver a usar sus semillas tradicionales”. Por eso, el ingreso de semillas transgénicas, en su opinión, debe ir de la mano con un agresivo plan de desarrollo de la agricultura tradicional para evitar que esta sucumba.

Diversas entidades, como la Defensoría del Pueblo, el Ministerio del Ambiente, CONVEAGRO, ASPEC, entre otros, se han pronunciado a favor de la moratoria. Sospechosamente quien ha empujado el coche a favor del ingreso de semillas transgénicas es el gobierno aprista, ¿otro negocio encubierto? Lamentablemente, tendremos que esperar que el próximo Congreso plantee un nuevo debate sobre el uso de semillas transgénicas en el país. Ojalá que sea uno de los primeros temas en agenda.

Fuente: Otra mirada
www.otramirada.pe

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