La muerte de Indalecio Pomatanta y la búsqueda de justicia

Tras esperar 16 años por justicia, familiares de Indalecio Pomatanta Albarrán, el joven de 17 años que fue quemado vivo por cuatro integrantes de la Marina en el año 1995, asistieron la madrugada del martes 11 de octubre del 2011 a la lectura de sentencia de la Sala Penal Nacional, que exoneró de responsabilidad a 3 de los marinos involucrados y que sentenció a sólo 14 años de prisión y el pago de 200 mil soles, al comandante de la Marina, Andrés Egoechaga Salazar.

Luego de seis horas de espera, la Sala conformada por Ricardo Broussett Salas, Clotilde Cavero Nalvarte y Teófilo Salvador Neyrar, determinó que Egoechaga dirigió la operación, que intervino a Pomatanta, lo roció con gasolina y luego lo quemó vivo, además de impedir que fuera auxiliado por otros integrantes del comando. A pesar de que la sentencia señala que este hecho constituye una violación a los derechos humanos la pena impuesta está por debajo del mínimo legal correspondiente al delito de homicidio calificado.

La Fiscalía Superior Penal considerando la gravedad del crimen había solicitado una pena de 25 años cárcel.

Así mismo, el tribunal alega no encontrar pruebas que responsabilicen a los otros marinos procesados, por lo que desestimó la responsabilidad de los integrantes del comando, procesados por este caso, el teniente Jorge Luís Rabanal Calderón, aún en actividad, así como a los miembros de la patrulla “Aries”, Pedro Rodríguez Rivera y Mario Peña Ramírez, que tuvieron participación directa en la ejecución del menor.

El caso ya había logrado una sentencia pero fue reabierto en el 2010.

Cabe indicar, que durante el juicio oral que duró un año, la defensa de los familiares demostró que Egocheaga Salazar estuvo a cargo del operativo que acabó con la vida del menor, y que mientras que el oficial de Mar (OM) Guido Spencer Dávalos –quien tiene calidad de reo ausente– le roseó la gasolina, fue el mismo quien le prendió fuego. Acto, que le ocasionó al menor Pomatanta quemaduras en el 65% de su cuerpo, y que determinó en su muerte. Por esa razón, ambos eran considerados como coautores por el Ministerio Público.

Tal como advirtió, Silvia Romero, abogada de la familia Pomatanta, la sala no encontró culpabilidad en los marinos Pedro Rodríguez, Mario Peña y Jorge Rabanal, a pesar, de que se ha demostrado que no sólo estuvieron presentes en el lugar de los hechos a una muy corta distancia sino que brindaron seguridad y de esa manera garantizaron que el crimen se ejecute.

La Fiscalía Superior Penal y los abogados del agraviado han interpuesto recurso de nulidad contra la sentencia, razón por la que el caso será revisado por la Corte Suprema de Justicia.

El crimen

La madrugada del domingo 2 de abril de 1995, en la localidad de San Alejandro (Ucayali), integrantes de la patrulla “Aries” ingresaron al domicilio de la familia Pomatanta Albarrán para interrogar a Indalecio Pomatanta, de 17 años.

Luego de eso, los militares tomaron tres galones de gasolina y procedieron a rociarle todo el cuerpo con el combustible y, en seguida, prenderle fuego. El menor terminó en el hospital por las graves quemaduras, pero a los pocos días murió. Antes de fallecer, en una entrevista televisiva, Pomatanta reveló los nombres de quienes lo ultimaron.

Este caso fue seguido por el periodista Juan Ramírez, integrante de UTV de Pucallpa y de Enlace Nacional, en marzo pasado conversamos con él, sobre cómo siguió el caso, dado que él fue el único que entrevistó al joven Indalecio Pomatanta antes de su muerte. Precisamente este testimonio fue recogido por la Sala Penal Nacional y ha servido como prueba en el caso contra la denominada patrulla marina Aries. El trabajo de Juan Ramírez junto a la Vicaria de Derechos Humanos que labora en Pucallpa ayudó a dar cuenta de estos hechos que, durante el conflicto armado interno que vivió el Perú, pretendían quedar ocultos.

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