Ichimay Wari, la fuerza artesana de Lurín para el mundo

Los artesanos que conforman la Asociación Ichimay Wari han entendido que la unión hace la fuerza. Llevan exportando sus creaciones hace más de 10 años, además de brindar servicios de turismo y gastronomía a quienes llegan a visitarlos.

Hace treinta años el sur de Lima recibió la inesperada visita de un numeroso grupo de personas provenientes de Ayacucho, la cuna de artesanos. En Lurín se concentra la Asociación Ichimay Wari, que se ha convertido en uno de los barrios de artesano más visitados de esta parte de Lima. Ellos nos cuentan cómo se formó esta agrupación. Una historia que tiene su origen en el triste recuerdo que dejó el terrorismo en la sierra peruana.

“Cuando llegó ese tiempo salimos de nuestro pueblo sin saber a dónde, sin saber qué hacer, porque no estábamos preparados ni en esto. Entonces al llegar a Lima no sabíamos a qué dedicarnos. En realidad yo llegué a trabajar en una chacra. Entonces en la chacra para continuar mis estudios no me daba tiempo. Y en uno de los paseos vi que vendían los retablos. Entonces al verlo dije: “yo sé eso, yo lo puedo hacer”. Entonces poco a poco me dediqué a hacer esto y así terminé mi secundaria aquí en Lima”, Magdalena Ayme Oré, artesana en retablos.

Magdalena Ayme utiliza hasta ahora los conocimientos que le dio su educación escolar para hacer su empresa. Y junto a ella, su esposo Emilio Fernández, impulsan este noble oficio que al principio no veía luz.

“No te pagaban el precio justo. Yo salí a varios países y veía que en otros países se necesitaba un grupo de artesanos. Porque cuando uno sale independientemente realmente no te valoran. Entonces a raíz de eso es que empezamos a hacer una asociación”, comenta Emilio Fernández Quispe, artesano en tejidos.

Hace diez años que esta asociación exporta sus productos al extranjero, y sus principales mercados son Europa y Estados Unidos. Quienes valoran su trabajo no sólo por los diseños y su calidad, sino también porque esta agrupación forma y genera trabajo para las comunidades campesinas.

Y no terminan de sorprendernos, pues estos maestros de la artesanía piensan en todo. Ellos cuentan con un tour turístico que ofrece a sus visitantes la experiencia vivencial de sus costumbres, un servicio gastronómico y la tienda Qori Maki, una verdadera vitrina de la variedad de sus creaciones que prometen conquistarlo.

Para conocerlos sólo debe trasladarse hasta el kilómetro 39 ½ de la Panamericana Sur antigua. Ellos los esperan todos los días del año.

Mira estas noticias relacionadas:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.