El doctor Jorge Valencia, Defensor Adjunto de la Niñez y de la Adolescencia, observó que deben aplicarse una serie de pautas en la educación a los niños, asumiendo que parte de sus derechos constituye estar protegido contra el castigo o maltrato doméstico. En entrevista con Enlace Nacional, el funcionario expuso sobre la campaña que está desarrollando la Defensoría del Pueblo para sensibilizar a la opinión pública en la materia. A continuación, sus principales declaraciones y la entrevista completa [5'45"].
Ciudadanía desde el nacimiento. “La Convención de los Derechos del Niño reconoce al niño como sujeto de derecho y ello en el contexto de un mundo globalizado, donde el concepto de inclusión de la infancia es fundamental en un espacio público. La construcción de ciudadanía ya no se entiende desde una edad determinada, por ejemplo 18 ó 21 años, sino desde que se nace. El patrimonialista concepto de la infancia debe ser dejado de lado. Los niños no son propiedad de su padre sino sujetos de derecho y, en consecuencia, son sujetos de derechos y libertades. Por tanto, el espacio de la familia, que es la célula básica de la sociedad, debe ser entendido como un espacio democrático.
Según Anthony Giddens, como una democracia de las emociones, o como afirma Francisco Miró Quesada Rada, la democracia cotidiana, donde los niños comparten una relación de derechos y deberes con sus padres. Esto no puede existir cuando, por ejemplo, el padre, para corregir a un niño, tenga que golpearlo, maltratarlo o humillarlo.”
Construyendo una nueva relación. “¿Por qué no funciona el golpe ahora? Porque es parte de una cultura. Somos una generación de transición. Tal vez algunos de nosotros fuimos golpeados cuando éramos niños, ahora que somos padres ya no queremos hacer eso a nuestros hijos. El educar no puede ser mediante el golpe, la cachetada o el insulto. Debemos educarlos sin afectar su actitud psicológica ni su cuerpo. No podemos seguir golpeando a los niños. La construcción de una relación entre padres e hijos debe incluir una negociación en el hogar, una negociación permanente. Por ejemplo, si mi hijo no quiere hacer tareas, entonces tiene el derecho de no hacerlas, pero en ese caso tampoco verá la televisión en la noche o no habrá salida a pasear durante el fin de semana. En consecuencia, no hubo necesidad de golpes para que el niño entienda que tenía que estudiar.”
En defensa de los niños. “La Defensoría del Pueblo supervisa la labor de los órganos del Estado, por ejemplo, a la Policía Nacional, la cual podría llevar a cabo una investigación sobre castigo corporal o violencia familiar. De allí la importancia de que estas instituciones puedan ejercer su rol de protección cuando un derecho de los niños ha sido vulnerado. También puedo mencionar el especial interés de la doctora Beatriz Merino, Defensora del Pueblo, en el tema de la niñez y adolescencia. De hecho, ella creó la adjuntía para la niñez y la adolescencia y en este marco estamos desarrollando una campaña contra el castigo corporal, la cual está dirigida por niños y adolescentes. Esta campaña es en alianza con otras instituciones comprometidas con la lucha contra el castigo corporal, como Save The Children, Plan International, etc.”
Modificaciones legislativas. “La Defensoría participa en la Comisión Reformadora del Código de los Niños y Adolescentes, donde se están introduciendo modificaciones, por ejemplo en la patria potestad. Es decir, en los derechos y deberes que tienen los padres con sus hijos y donde se prohibirá el castigo corporal. Ya hay países, como Uruguay y España, que en sus legislaciones han prohibido el castigo corporal, no sólo por parte de los padres, sino también por los profesores, tutores o cualquier persona que sea responsable o esté a cargo de una niña, un niño o adolescente.”