Reacciones airadas. El intento de desalojo de una vivienda mediante el uso de bombas lacrimógenas ocasionó la quema de la comisaría del distrito de Nueva Cajamarca, en la provincia de Rioja, región San Martín. A todas luces, la diligencia judicial se llevó a cabo de manera inadecuada, sobre todo porque el inmueble en cuestión estaba rodeado de centros educativos.
Según el alcalde de Nueva Cajamarca, Edy Marcelo Tirado, numerosos pobladores se aglomeraron en el lugar durante el desalojo. En respuesta, los efectivos policiales lanzaron bombas lacrimógenas para ahuyentarlos, las cuales afectaron a un grupo de 16 estudiantes de un colegio cercano.
Ante esta situación, más de mil personas decidieron tomar la comisaría de Nueva Cajamarca en rechazo a la actitud desmesurada de la Policía Nacional. Sin embargo, en una llamada a RPP, un efectivo que no quiso identificarse, señaló que extrañamente la turba ingresó a la comisaría y quemó los archivos de antecedentes penales.
El policía indicó, además, que solicitaron refuerzos y que esperaban poder ser asistidos para poder dejar el segundo piso del local policial, lugar en el que se encontraba refugiado junto a otros efectivos que resultaron heridos en un intento de defenderse de la turba. Señaló que algunos pobladores portaban armas de fuego y punzocortantes.
Según se reportó, al nosocomio de la zona ingresaron al menos doce estudiantes por daños leves y en pocas horas fueron dados de alta. Al finalizar la intensa jornada, el burgomaestre informó que coordinó la llegada de un jefe policial para que junto al párroco del lugar puedan apaciguen a la población.
Foto: Sonora Tarapoto